viernes, 8 de julio de 2016

Y aquí vengo para ello...

Banda del Regimiento de Patricios vista en una pantalla gigante.

Directamente desde el acto realizado esta noche con motivo del Bicentenario de la Independencia. Si seis años atrás nos taladraron el cerebro con la palabra, este año, recién días antes parecieron darse cuenta todos del evento.

Si bien con la presencia del elenco del Teatro Colón, y con un numeroso público, no se llego, ni por lejos al asistente al de 2010. Ni aumentándolo con la tasa de inflación. Magníficos algunas voces, no pudieron evitar repetir lo que se hizo y que ahora se ve como malo, como los protagonistas volando por los aires, un asesoramiento histórico con deficiencias notorias a figuras históricas o grupos que nos conforman como sociedad (o no pagaron algún cannon?) , el equipo de mapping parecía desganado y a media asta, y hasta la Banda del Regimiento de Patricios de retiro del escenario a mitad de una de las marchas mas bellas y emblemáticas del país, tanto que ha sido usada en muchos filmes extranjeros.

Diez años atrás, 250000 personas se extasiaron ante la presencia de los grandes buques escuela a vela de muchos países, se los visito y se los despidió como propios; el paseo instalado fue visitado todos los dias por personas que hicieron historia, vendió desde el vendedor ambulante hasta los productores del interior, los comercios, los industriales.... no quedo un solo led azul y blanco en la ciudad o pantalla de leds.... 

Parece que nuestra Independencia, declarada en mala fecha, tiene su maldicion hasta en los centenarios, pero esa es otra historia.


domingo, 19 de junio de 2016

Misión Cumplida.




































espués de haber vuelto al ruedo en una actividad
que por cierto, esta en franca desaparición pues ni mis compañeros de estudios se dedican a ello, y de otros caminos aledaños, volvimos al ruedo.

Misión cumplida por un lado, como siempre con la nostalgia que da lo terminado, pero también con la alegría de verlo emprender el vuelo.

También descubrí que se me acostumbró el ojo y la métrica para otro genero que desde mi lejana adolescencia no cultivaba, que tengo buen ojo eligiendo imágenes, y que seguimos con lo mio. La caricia de la letra escrita. Escribir.
Misión cumplida para un proyecto que quedo mejor que este, ya veremos como lo remozamos... (ni loca con una foto mía actual), llegué a la Feria Internacional del Libro no como público sino presentando UNA HOJA de un libro y de ser posible, seguiremos en carrera. 
Equipo hay. 
Luna, la gata del edificio, después de pasar por todos los departamentos, descubrió que es este el que le gusta para vivir y ya poco falta para que aprenda a usar la pc.  No falta nada así que pronto estaremos rompiendo el silencio y como siempre con temas de aquellos. No me olvide tampoco de mi estilo.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Sin aviso de colisión.

No había aparato destinado a determinar el momento, ni un sismógrafo, ni algún instrumento de viento.
Venían de orígenes tan diversos, que parecía imposible que los ríos de la vida los acercaran en algún momento.
Dignidades y personajes de antaño  venían en un torrente que emparentaban con  Excelencias del presente, vida plena como un vergel a la vera de un surgente; despeñado alud de barro y piedras de lejanas montañas que todo arrasa, campo arrasado por varios bombardeos, se acercaba peligrosamente.
Diamante y grafito, casi iguales, tan solo un átomo diferente.
Una parte brillaba con fulgor cegador, duro y bello con fulgor irradiante; por el otro oscuro y frágil, dejando notas, siempre notas al margen.

No hubo aparato que captara el momento;  que un hecho internacional, los acercaria sin grandes aspavientos, como dos placas tectónicas en mudo silencio, lentas y silenciosas flotando sobre los hechos, sin aviso de colisión ni acercamiento, se encontrarian un día en las notas al margen de los grandes hechos. Y sería anodino suceso que esas dos placas apenas diferentes se hallaran frente a frente y el magma del destino anudara al menos, con fuegos al rojo, sutilmente... temporariamente.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Decime No que me gusta....

.... y llegó el momento por el que tantos pagaban que sucediera: me cansé. No de escribir, porque los escritores escribimos hasta cuando hablamos, aún en el mundo dominado por los 140 caracteres.

Me harté, me desgastaron los NO y las CRÍTICAS. Que no puedo publicar algo que escribis de tal forma, algo de historia porque mis amigos se pueden ofender por un hecho hsistorico innegable sucedido cuando ni sus bisabuelos habian nacido. Se ve que con mis amigas de otros paises nos tomamos las cosas más calmadas, porque en el 2010 escribimos una serie de escritos y el personaje historico que ligaba palos, los ligaba: 200 años atrás no estabamos en el mundo y de estarlo, no nos consultarían para su obrar.

Que por este u otro motivo no puedo publicar algo escrito en nombre de una gata -una gata que ya no está más   en mi vida y su falta es un lanzazo directo al alma de esos que cualquier roce reabre y sangra todavia.

Pues tengo una noticia, que creo que voy avisando un poco tarde: diganme NO, QUE ME GUSTA. Díganme NO y es un MIRA COMO LO HAGO. 

Creo que la proxima vez van a pensarlo dos veces antes de decirme que no, porque desde el escrito  en nombre de esa herida abierta que sangra a la luz del plenilunio del verano sudamericano,  el autor de los NO, tambien se convirtio en el unico lector; el lector de todos mis escritos, desde el alba hasta la medianoche, las madrugadas insomnes, las fotos del Sol intentando abrazar a la Luna, del dolor de la ausencia de los seres y lugares queridos, del fracaso rotundo estampado en el cuerpo,  y del dolor del  alma llamando y pelándose los nudillos ante la puerta del Mas Allá.

El día que le hice un backup al archivo, el unico con clave en mi equipo, resultó un archivo largo, un tocho de más de 500 paginas si fuera editable, que recorria un sinuoso y penoso camino, y al leerlo entre las dendritas y axones asomó el motivo de aquellos NO: celos de escritores. No veo porque, porque el estilo de ambos es totalmente distinto, por no hablar de temas y puntos de vista, y sin dudar le comenté el motivo escondido de tanto no de su parte a la cara, de frente y sin anestesia ni estudios prequirurgicos previos, innegado e innegable.

A quien le guste, le disguste, le moleste o le importe, tarde tambien aviso que por mis venas corre tinta más que sangre, que hasta dormida encadeno letra tras letra, y que sueño historias completas el dia que los fármacos le ceden por un momento el timón  del descanso a mi cerebro en las confusas brumas y aguas abiertas, con vientos francos y sin costa a la vista en la deriva del dormir. En cuanto al tocho, o archivo de copia, corrio el destino esperable a todo mal recuerdo que hoy ose pasearse por mi vida: sin darle una sola mirada de despedida, sin ceremonia sencilla ni emotiva,  le clavé sin piedad, en medio del corazón la estaca filosa de un delete.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Mala pata: Nota denegada.

Era sabido que algunas cosas poco van a durar: es que en este caso corro con todas las deventajas: soy civil, soy escritora, investigadora y como flor que le falta al ramo: mujer. Demasiado para una pagina institucional del Buque Escuela argentino, que mas de uno se encontró pensando ¿Qué se tomó esta mujer para escribir esto? Es que se me ocurrio presentarles a la escritora estrella de habla hispana felina, sin confesar que por estricta prescripcion medica me desayuno con .... Opio y casi mato a la Comisión Directiva de un soponcio...

Permítanme presentarme,  soy Miss Lizzie Crabb  - y perdón por la falta de modestia-  soy una gata con  algo de ascendencia de los Bosques de Noruega, pensadora,  una pata literaria con peso propio, tengo grado de grumete de goleta (aunque lo más profundo que conozco es la bañera de mi casa) y soy  ferviente defensora de los derechos de los míos. Y me gusta la historia, tengo a quien salir…  
Hecha la presentación, les planteo algo. Animal. Yo. Ustedes. Usualmente la palabra animal se usa para definir a una persona grosera o mal educada; decir de alguien que es un caballo para referirse a alguien bruto o inculto y sobran animales para referirse a las chicas que venden besos por cuenta propia o en un burdel.
Nadie diría que los nombres comunes  de estos nobles animales se usan como un adjetivo calificativo honorable, sino más bien todo lo contrario. Nunca mejor dicho, como  VULGAERT FOMAEMELSER  (creo que se entiende ¿no? Ah, ¿no?. Bueno. Vulgares insultos). Sin embargo tenemos intacta  nuestra dignidad y nuestra animalidad, a pesar de los insultos los hemos acompañado en todas, en las buenas y en las malas.

Pero como esta es una página dedicada al mar, se me ocurre traerles  a la memoria a aquellos que también han surcado las aguas anotados como simples mercaderías, sin los cuales no hubieran ido muy lejos: por supuesto, mis congéneres.
En épocas de bellos barcos a vela, sin equipos frigoríficos donde la comida se deterioraba rápidamente,  los animales viajaban en pie, con una esperanza de vida que no iba más allá de la próxima comida. Se cargaban animales para consumo durante la travesía y su ingesta estaba regulada según la duración del viaje, los vientos y demás contingencias. Las provisiones ‘de la comida’ no se medían con la misma vara que para los humanos, el agua era un bien valiosísimo, y es de imaginar a quien se la regatearían primero además de ser siempre poca: es que además de espacio, se necesitaba que el bicherío no hiciera  gran cantidad sus necesidades fisiológicas. Si bien hasta los humanos… apestaban, con semejante bouquet de aromas, la tradicional alarma de haberla dado nosotros con nuestro más fino olfato hubiera sido ‘Se huele navío’.
Los pobres pollos, gallinas, patos que tenían la suerte de viajar en cubierta con más aire pero soportando las inclemencias del tiempo, distintas clases de  ganado en los sollados, se mantenían con vida mientras siguieran produciendo otras clases de alimento. Dejar de poner huevos  a una gallina le auguraba un seguro destino de olla, o dejar de dar leche por mala alimentación a una vaca le sellaba el pasaporte para ser asado, guisos y todos los platos que pudiera servir. MEGET SMERTEFULDE....o muy triste.
Los caballos, no son toscos, son tan educados que además de ser entrenados durante eras como medio de transporte, locomoción, tiro, herramienta agrícola, y hasta comida en épocas de MAGERT (vacas flacas). Para mucho señorón era un honor pertenecer a la caballería y no a la infantería (viles humanos que iban sobre sus patas nomas) y si tenía que viajar consideraba un equipaje más a su equino, que debía refrenar sus instintos de salir a todo galope de una estructura que se movía, y debía dominar su mareo, su miedo al miedo, a los embates de las olas sobre sus lomos, e ir en pos de la conquista de nuevas tierras y reproducirse…. ¡pero que no se le ocurra hacerlo en el viaje! Nadie quiere los devaneos de una dama equina ni los celos enloquecedores de los caballeros, de modo que las yeguas  fueron las segundas –históricamente hablando- en probar un DIU. Antes de abordar, en el cuello uterino se les colocaba una piedra de tamaño adecuado junto con una pasta de hierbas que trataban de impedir la infección, sellando cualquier intento de dar vida durante el viaje, o que se apararearan con un caballo por debajo de su estirpe.
Ni gusanos ni ratas se salvaban de  ser comida, ni por andar en las sombras o en recovecos, siendo las últimas hasta casi un manjar. Nosotros supuestamente, como nos fue poco con la persecución por  brujería -como se definió durante mucho tiempo al conocimiento o lo que no se entendía- viajamos por los siete mares con la intención de mantener un nivel de ratas mínimo, en barcos mercantes u otra vez los acompañamos AF DER GODE ELLER DARLIGE (por las buenas o las malas) y todos los ANIMALES juntos  nos hemos asomado al peor de los abismos, y hasta hemos dado un paso más allá del borde metiendo patas, garras, cascos para zambullirnos en ese Averno llamado KRIG: guerra
Fragata danesa de guerra. Lleva enarbolado como bandera Dannebrog.

Desde donde el tiempo se torna neblina difusa, pusimos nuestras patas on board en las primeras naves y navegamos ganando nuestro sustento en ratas y sobras de comida. Aprendimos a trepar por mástiles desde antes de los mercantes fenicios de larga distancia,  hasta los magníficos navíos de tres puentes.  Nosotros tenemos toda una historia arriba de las olas, más experiencia que un almirante, trepamos por los palos con más gracia y elegancia que los gavieros, dimos clases de como caminar sobre las vergas, FORESTIL DEM (imagínense) éramos parte de la dotación y según la tradición era augurio  de la peor suerte hacerle daño a un gato marinero. Es más, cuando un barco iba a ser hundido o apresado, durante la guerra con ese tal Napoleón, junto con lo que  no deseaban que fuera atrapado por el enemigo, se arrojaban también al agua  en cajas que flotaran los gatos. El buque perseguidor los recogía junto con los enseres que lograra salvar en semejante pelotera. Eso si había suerte y tiempo, de lo contrario, allá íbamos todos juntos a cantar con las sirenas, o aun sin que mediara amenaza alguna si simple y llanamente algún ignoto bajel se hundía....

Curiosamente ningún pintor nos retrató a bordo, ni un soberbio navío con toda su tripulación animal sin importar el número y el tipo de patas, porque sería digno de ver un barco que navega en solitario y debe apañárselas como puede, o no estimaron suficientemente artístico los barcos de suministros de los convoyes, arcas de Noé cargados de marinos con destino de  futura comida . Alguien debería reconocernos el mérito a todos aquellos que desde una modesta marmita u horno contribuyeron con lo más valioso que tenían su vida y su cuerpo, para alimentar las anisas de explorar, de conocer, de superarse del ser humano nutriendo a  incontables  generaciones de marinos. ¿Carece de sentido recordarnos? ALDRIG.. Nunca. Nuestra integridad (como la de los humanos), quizás no sea gran cosa, una minúscula burbuja, pero dentro de esa minúscula burbuja, somos libres, y por pequeña y frágil que sea, es algo que no debemos perder, dejar que nos la compren, nos la roben, nos la quiten, porque solo en esa pequeña burbuja, somos libres. (de V, de Vedetta), frase a la que adhiero con todas mis patas.

Y con esa integridad, los hemos acompañado, mal o bien, obligados o libres hasta el mismo infierno y sin embargo muy pocos recuerdan las batallas que peleamos por ustedes. Insisto, dentro de mi burbuja de integridad felina, BEAERET OVER AT VAERE DYR. Honrada de ser animal.

Ilustraciones: Miss Lizzie Crabb, gata literata.
Pintura de los Roux: Corbeta de guerra danesa. ¿Cómo lo sé? Fácil, lleva enarbolada la "Daaenbrog", bandera de guerra de este país, que tiene la particularidad de tener tres banderas.

viernes, 4 de julio de 2014

Firewall : La "Anti".

Vida sana - Vs - La Calle. Club Ferrocarrill Oeste, Buenos Aires. Alyxandria Faderland.
Llevo la contra como estandarte como dice la canción. Y si, Salí ANTI. Anti ídolos populares (la mayoría me producen vergüenza ajena cuando no directamente asco), anti deportes, anti… anti lo que me quieran imponer como tendencia o cosa que tengo que hacer o ser devota.

Así, con muchas cosas que la mayoría sigue en manso rebaño los dictados del siempre esquivo de identificar ‘mercado’, los  que no seguimos este camino entramos en la categoría de lobos esteparios –me cacho en vos, Hesse- que nunca miró el Animal Planet para enterarse que los lobos son animales muy gregarios; o en la no menos florida categoría más odiada de ‘ANTI’.
Y en eso, también cae el futbol. Sin que me lo metan por las narices, ya tiende a dormirme…. No tiene la agilidad y la velocidad del básquet, no se practica en ceñidas zungas como los deportes acuáticos y los partidos se ven en la TV como si fueran muñequitos que no permiten ver las facciones –por suerte, a veces- de los jugadores. Nada que atraiga, no hay misterio, suspenso, épica, vértigo (salvo en las palabras que meten los comentaristas y publicistas para venderlo); no es raro que en 10 minutos o menos en esos pesados días porteños para que  me esté degollando a bostezos o dormitando con ganas de matar a los que hablan del juego soporífero como si estuvieran viendo cómo convertir una piedra en oro.
En general el año transcurre sin que me moleste, pero ahora cada cuatro años tenemos un bombardeo por el cual hasta el planeta Tierra debería dejar de girar. Si en los tiempos clásicos eran los Juegos Olímpicos, ahora es el Mundial de Futbol que no tiene siquiera a su favor el hacer cesar los conflictos bélicos como hacían los primeros porque tranquilamente pueden seguir  los bombardeos sobre los que miran lejanos partidos de ídolos que cobran fortunas en recónditas trincheras, ni molesta para nada verlo en un soporte portátil mientras se dispara un arma sin piedad.
Sin piedad también machaca cerebros para que el público mayoritariamente masculino se apoltrone a echar panza y ver todos y cada uno de los cotejos, las repeticiones, con una tanda publicitaria machacona, redes sociales y hasta invadido el privadísimo mail con consignas que de tan machistas dejan hasta mal parados a los hombres.  Antes de correr a encerrarme en un convento de clausura o conquistar una isla lejana, se me ocurrió poner a prueba un firewall: fuego contra fuego. Practicado en un partido de primera B pareció funcionar cuando grite con toda la bronca que me dan las imposiciones la palabra Gol y me le colgué del cuello  y casi trepo al masculino acompañante atenazándolo con las piernas. Con mi peso no le rompí la columna pero con mi voz le debo haber destrozado un tímpano o mínimamente provocado una pérdida de audición. Si, pidió piedad sin entender porque bailaba la danza de la lluvia en el medio del living. Y con horror comprobó que estaba lista la camiseta de la Selección Nacional, la bandera y otros artilugios, incluyendo la gata, firme frente a la pantalla. De solo pensar que le esperaba un mes con alguien que no pensaba mover un dedo en la cocina para no  perderse el fenómeno (para eso está el delivery)  lista  a criticar el color de las camisetas, putear al árbitro, a su madre, al lineman, mirar a la selección del país y de los países de mis amigos, vecinos –justo que vivo en un barrio multirracial donde se pasean de kipá y se vende carne árabe- y encima babearse con los muchachos buenos mozos que la cámara enfoque, no demoró en  batirse en retirada, comentando lo bien que lo íbamos a pasar por mi casa.
No es unirse si no puedes vencerlos, es lo último que se le ocurrio a esta Anti…. Porque hasta que al más macho de los machos se le ocurra pensar que un auténtico macho alfa –poderoso, con guita, influencia y medios- lo está teledirigiendo para que haga lo que él quiere, como decía mi abuela, para eso va a haber pajaritos nuevos….


sábado, 21 de junio de 2014

El efecto manos.

Dama de verde * Magalí Gómez * Argentina.
Con el hilo de voz, el susurro apenas audible que me dejó la bronconeumonía, casi como una voz de lejano augurio, oí mi definición:
 - No sé si te has dado cuenta que para mí, todo pasa por las manos. Estar haciendo algo con ellas. Darle vida a las cosas.
La mirada de interrogación, de un ¿queeeé? (nadie me ha visto mucho escoba en mano,  y el chiste es que necesito el CD de instalación para el trapo de piso) daba para ahondar. No tenía ni aire en los pulmones ni voz para aclarar que me aburren sobremanera, me cansan y me agobian antes de empezar las cosas repetitivas, las tareas del hogar -lo cual no significa que sea intrínsecamente mugrienta y viva en un basurero- la limpieza, el cocinar por obligación antes que por placer, en síntesis: aquellas cosas que ni bien están hechas ya están condenadas de antemano  a un también cotidiano olvido.
Pero ante la aclaración, tomé aire y aclaré.
- Por si no se han dado cuenta, mi vida pasa por las manos. De este hilo- señale un resto de hilo que rondaba por ahí- darle vida en un abrigo para el cuello, un bordado que resignifique una prenda.
- Amasar el barro, convertirlo en arcilla, en cerámica, en una obra para alguien. 
- Escribir, enlazar palabras, formar un texto, una historia.
- Pintar en plano o en 3D, sacar una foto: una imagen que perpetúe el momento, retocarla, sacar lo mejor de ella.
- Leer viejos documentos, archivos, encontrar hechos sepultados en el tiempo, sacarlos a la vida.
Un gesto de asentimiento coronó el último aire y susurro de voz, antigua, ancestral, de cuerdas tensadas como un arco por el esfuerzo.
Siempre le di mucha importancia a la cabeza, pensé luego, nunca me habia detenido a pensar que todo lo que ella urdía, lo terminaban realizando ese par de pinzas al final de mis brazos: pequeñas, de dedos largos, no muy fuertes, con una muñeca de un diametro de niña, habían probado tantas cosas.
Cosas destinadas a permanecer, a burlar de cierta forma el olvido.

jueves, 12 de junio de 2014

La mas odiada de la región.

Es conocido que las redes sociales provocan odios más reales que la vida misma, porque hay gente que cree que la vida es o está ahí. Mientras por otros carriles esta  transcurre sin esperar ser atrapada en cuadraditas imágenes, textos y pulgares azules hacia arriba -mínima forma de comunicación-, unos viven pendiente de su Smart zapatófono, enfrascados en una pantallita  desde diminutra hasta las que cuestan más cara que un ciclomotor, cronometrando como va la vida virtual, cuán exitosos son en ella.

Por aquí, he de decir que hace más furor el odio que el amor; muchos muros están llenos de este hacia el gobierno, partidos políticos, religiones o simples vecinos. No se salva nadie. 
Ni siquiera la que suscribe, que con apenas un miserable puñado de contactos mas los amigos multitudinarios de los contactos me han declarado la mujer mas odiada de la región.
No porque haya matado a alguien, insultado, publicado videos hot, incitado al delito o mostrarme cometiéndolos, sinó algo mucho peor: PENSAR CON CRITERIO PROPIO.

DECIR QUE EL MUNDIAL DE FUTBOL DE BRASIL NO ME IMPORTA EN ABSOLUTO Y QUE CONSIDERENME CERRADA A TODO COMENTARIO AL MISMO POR MOTIVOS DE MUCHA LEY, me ha valido tal título.

Una joya más para mi corona; debo estar haciendo algo bien; alguien dijo que vas por mal camino  sinó tienes algunos enemigos y de los buenos. Well done.

martes, 13 de mayo de 2014

Del apabullante silencio.



Hay momentos en que no todos los dedos tienen tiempo para escribir, las ideas fluyen en tropel, y uno las sigue a las carreras, cansada y feliz de que sean tantas para darles vida.


Por el contrario, junto con el otoño, el frio, y el otoño que se han instalado por aquí, parecieran que las palabras tambióen hubieran buscado refugio en alguna recondita cavidad del cerebro, huido a manos de alguien mas exitoso o todas juntas se han ido dejando en su lugar un pesado silencio. Pesado suena a pesar, pena, pero la verdad es que hasta esta palabra ha escapado, dejando nada. 

En algún lugar habita la esperanza de su regreso...

miércoles, 16 de abril de 2014

Pérdidas totales.

En medio de una situación que me ha causado gran dolor, a los que dicen "hay cosas peores" me permito recordarles que no me las han contado, las he vivido y mirado a la cara, enfrentado y otros 'ado'. Es por ello, que ni el humor ni la ironía me ayudan a mi en lo mio, ni a la gente de Valparaiso en su ragedia. De poco consuelo y hasta este duele a veces, pero los entiendo, de alguien que pasó la  prueba del fuego.

La mayoria de la gente, cuando escucha hablar de perdidas totales, lo asocia a cataclismos que ocurren en regiones remotas, generalmente las mas pobres, que como si no les fuera poco con esto, tambien tienen que soportar lo otro.
No tienen idea de que significa. Por esta parte del mundo donde me ha tocado en suerte vivir, a salvo de huracanes, terremotos e inundaciones, la mayor parte de la gente no tiene idea que significan estas dos palabras.

Es algo remoto, lejano, a lo sumo una inundacion que afecta a los mas pobres que viven casi sobre el curso de algun rio, zonas bajas no solo por lo inundables sino tambien en nivel educativo y adquisitivo. En la clase media y alta, se diluyen hasta la nada; es algo que solo les pasa a los 'negros', 'mersas', jamas a ellos.
Debo ser una de las pocas 'blancas' definiendome en estos terminos que conoce hasta la raiz de estas dos palabras. Perdida.
Perder. Dejar de tener, o no hallar, aquello que poseía, sea por culpa o descuido del poseedor, sea por contingencia o desgracia.
Totales.
 Todo. General, universal y que lo comprende todo en su especie.Desde la pasta dentifrica hasta la ropa interior para el otro dia, pasando por todo el arco que queda en medio: menaje del hogar, tu ropa, objetos personales, cosas queridas, lo necesario y lo imprescindible, recuerdos.Todo.No tienen idea del dolor que supone, ademas del esfuerzo titanico para levantarse. No es una de esas caidas elegantes que uno trata de disimular, o que disfraza de un paso de baile. Es un palazo seco en los tobillos y como caiste, quedaste. Mal o bien quedaste ahí, caido y atontado; ya veras como te levantas y andas.No tienen idea del dolor del golpe, de la sensación de ira desaforada que te invade hasta la ultima celula, que se agita y mezcla con una tristeza sombria negra, fria como las lagrimas, esteril como la sal que estas contienen. No tienen idea de cuanto te cuesta moverte.
No saben que cuando te mueves lo haces por necesidad, una necesidad de ayuda que pocos entienden: de ayuda material pero de otra mas sutil, de apoyo, de afecto. No entiendes que cuanto te mueves de forma que parece un tornado es una forma de descargar esa ira que te carcome hasta la medula, o eso dicen cuando te toca solo remover los escombros de tu vida, sigue la tremenda necesidad de ayuda que necesitas y tan pocos dan. No tienen idea de cuanto necesitas apoyarte, un baston, y hasta por un momento un buen piloto de tormentas al que cederle el timon de tu vida, porque estas tan perdido que no sabes que rumbo tomar.No tienen idea lo que cuesta recuperar cada fragmento de lo que hasta que por un capricho del azar, alguna chispa divina o maldita, hasta el techo que tenias por sobre tu cabeza se ha ido al monte carajo y alla tambien todas las certezas de tu vida.
No tienen idea de lo que te cuesta en contante y sonante recuperarte de ello, porque toda ayuda si es que llega a materializarse sabe a magro subsidio, pues ni el mejor seguro va a reponerte de una y tan facilmente todo lo que se fue, y si es que algun dia logras equiparar la balanza,no te quitara ni el dolor punzante que te aguijoneara cuando te venga en mente algun recuerdo familiar que ya no esta, ya sea una simple vasija de barro o la porcelana inglesa de tu abuela, ni cuando busques una foto de algun ser querido, o busques un documento que pruebe quien eres.

No tienen idea de que necesitas, si abrigo, cobijo, afecto, dinero, u hospedaje. Y que cualquiera de estas cosas es poco, porque en el fondo lo que se quiere es lo de antes, malo o bueno, como fuera, pero las cosas tal como estaban antes del desastre. Quiero mi vida como era, sera tu lema.

No saben que pueden dejarte hasta cicatrices improntas en la piel.

No saben lo que es, luego de pasado el temporal, sentarte en un nuevo principio mirando lo que te ha costado mas que los doce trabajos de Hercules y sabe a vacio y cuatro cosas locas, no tienen idea de cuanto va a dolerte el cuerpo después de ello, a veces sin la comprensión de nadie.

No saben que despues de esto, no habra en el mundo ni en todo el espacio un sitio seguro para poner a salvo lo que consideras valioso.
No tienen idea que detrás de estas dos palabras, siempre hay alguien de carne y hueso. Gente.

Gente que siente y necesita.

lunes, 7 de abril de 2014

Crónicas del mar III. Que Neptuno me perdone.

Las playas del sur de la Perla del Atlántico.
Ahora en medio de los días grises y lluviosos del otoño, el mar parece una cosa lejana a la mayoría de las personas, esas que se pasan el dia en la arena y apenas se mojan los pies. El estío es un recuerdo de pasado buen tiempo hasta para los que fuimos a visitarlo cuando el verano ya perdia el nombre.

Ni osada ni amante de las emociones fuertes –porque con el machismo del castellano, aventurera puede ser mal interpretado- mi ía junto a las olas fue lisa y llanamente algo mucho peor: realista.
Quizas debería empezar por pedir disculpas a todos aquellos que no se dieron cuenta hasta muy tarde y casi mueren de un soponcio de verme en lugares inesperados, lanzarme al abordaje de navíos y por muy poco –maldita lluvia- hasta disparar un arma…
Si bien reconozco mi gusto por los viajes y el turismo, que nada tienen que ver con quedarme echada en la arena como un lagarto para mojarme luego los pies para remojar callos al estilo de este país (aunque dias de playa tuve), tampoco tengo pasión por los deportes extremos y si bien lo que diga cada cual con lengua no me quita el sueño, tampoco tengo ganas de meter en once varas a los que nada tienen que ver con mi quehacer.
Una vista a través del bauprés.

Dicho en buen cristiano, nunca tuve la menor intención de despeinarme para parecerme a la Medusa mientras me mecía el viento usando una vela trinquete como hamaca paraguaya, acalambrarme los pies descalzos en medio del frio corriendo el riesgo de darme un baño nocturno en agua de mar helada, mostrar mi agilidad para pasar de un barco a otro ante la cara de asombro de los del metier, o en el peor de los casos descogotarme si me caía. Al menos ya iba con experiencia en disparar armas de avancarga de otros siglos, lo cual en su momento fue menester confesar por el olor a pólvora impregnado y no había riesgos de organizar una auténtica batalla naval.

Partida del Cisne Branco de Brasil.
Solo se necesitaba un poco de la comprensión de los hermanos países vecinos, dado que el tamaño de sus embarcaciones se aproximaba un poco más a la realidad de lo que a mí me toca corregir, y si bien del tema conozco algo y puedo imaginar algunas cosas, hay  diferencia más que notoria entre una imaginación a todo trapo como la mía y la realidad. Necesitaba sentir, recordar los alfilerazos de las ráfagas del helado viento nocturno que no solo me dejo en aparicencia hecha una bruja, sino que ante mi vista un pañuelo de seda empezó el proceso de desarmar su trama ante mis ojos con lo que no había sido una dulce caricia de Eolo. Puedo imaginar el miedo y el vértigo de quien se enfrenta por primera vez en su vida a la altura, salvo que es notoria la diferencia entre estar parada en lo lo más bajo de las alturas accesibles y mirar  hacia abajo (eso que dicen mil veces que no hay que hacer) y la verdad es que si el estómago no se retuerce de un sano temor, las neuronas gritan todas al mismo tiempo ¡PELIGRO! porque al agua se la ve realmente muy lejos.  No es lo mismo imaginar el frio de quien está parado sobre una vela que –diferencias de materiales de por medio- sentir bajo la planta de los pies desnudos los dobleces  que se amoldan al pie o le molestan, la humedad que transmite y la dificultad de moverse con rapidez sobre ellas y hasta de  hacerse comprender con otros desde allí pese a la quietud de las amarras.

Pasar de un barco a otro con un pareo de seda que arremolina el viento, algo sencillo hoy para mí al mismo nivel, pero imaginar a damas de otras épocas con sus trajes  por sencillos que fuesen que no podían ver sus pies,  cuidandolos de roturas amén de no mostrar las piernas subiendo y bajando en condiciones de precaiedad extrema era una hazaña invaluada en esa y esta época.


Barrio Los Troncos, barrio residencial para soñar.
Supongo que muchos escritores no se toman ni la mitad del trabajo, gusto o aventura y se largan a escribir ya sea sin ton ni son o lo que les pinta, es así como he encontrado errores garrafales en muchos –recomendados por las máximas autoridades- que me dan ganas de cometer un doble homicidio: autor y editor por delito de falta de conocimiento que puede encontrar en otro libro sin tener que ponerse en el límite de su capacidad de aventura. Llegado el caso puedo decir que ambos me juraron que el arma tenia balas de salva y estoy practicando para mi próximo thriller que se llamará “Matando ignorancia” y que por mis tropelías, los días de playa y paseos que Neptuno me perdone.

martes, 1 de abril de 2014

Cónicas del mar. La canción de las olas.

Desde el leve rumor de las olas pequeñas, aprendizas de montañas de agua gigantes, su canto constante en la playa o rompiendo en las rocas, la canción de las olas, acompaña.
El canto de algún ave al vuelo, el viento y las neviscas, algo que puede o no estar. La tierra que como una madre envuelve. Las aguas de algún fondo que se vuelven refugio, morada, abrigo.,mitigando tempestades y el vaiven de superficie. Y siempre, en la calma o la tormenta, el arrullo de la canción de las olas.

Para ellas no son "chicos", sinó hombres, algunos certificados de golpe, en medio de intereses que ni ellos ni los de más alto rango conocian o valoraron acertadamente, que tuvieron su cita con el destino para entrar con nombre y apellido, o de incognito en la Historia.
No son menos importantes que quienes desde hace mas de siglo y medio los acompañan: un africano violinista, una joven africana trabajadora doméstica, marinos de toda nacionalidad pidiendo asilo, un joven africano, una africana entrada en años, y un matrimonio: Victoria y su esposo.
Escuchan  todos juntos, mas alla de todo interés de gobiernos, del tiempo, la eterna cadencia de la canción de las olas que no los abandonarán jamás.


Ilustraciones. Cortesia homenaje fragata ARA Libertad; paisaje de Isla Soledad. Cementerio de Darwin (1982). Cementerio de Puerto Luis (1762-1833) vista satelital.





miércoles, 19 de marzo de 2014

Crónicas del mar II. Otros vientos, las mismas velas.

La historia habla más de oficiales que de cocineros.  Xibelius, marzo de 2010. Si, la cosa venia de barcos, porque en ocasión de otro Bicentenario -el Combate de Montevideo- se celebra nuevamente una regata de Buques Escuela de las Armadas Latinoamericanas.


Fragata ARA Libertad, al fondo el B.E. Guayas de Ecuador.
Hay notorias diferencias con cuatro años atrás. Los procesos de independencia en América para 1810 los conoce todo el mundo, pero dicho asi, 'Bicentenario del Combate de Montevideo' parece más un tierno intercambio de cañonazos, una mención de pasada en los libros de historia oficiales de los párvulos y adolescentes;algo muy lejano de la realidad. Solo San Martín que siempre tiene buena prensa parece creible cuando dice que es la culminación de un largo proceso que incluyó al primer comandante de nuestra flota con sus huesos en prisión en España por años, recuperar medios, espacios a costa de mucha sangre; los cañonazos para llegar a Montevideo en el buque insignia fueron  apenas 84 que se repararon al uso nostro: con lo que haya. Cueros de vaca embreados que le dieron al colador de fragata el apodo de "Fragata Negra" y con ese look heavy metal se largó al asedio de la plaza fuerte, hasta para rendirla.
Parco como era,  Don José (de San Martín) escribíó -nada de alabanzas al hombre de Guillermo Brown que comandó el casi milagro con buques mercantes artillados contra la Real Armada- que fué la mas importante victoria de la causa de la Independencia hasta ese momento. Le devolviamos a España a uno de sus últimos gobernantes, marítimos incluidos
.

Descanso en la vela trinquete del ARC Gloria (Colombia)
No se pueden quejar que la haya hecho larga con la historia.... sin embargo esta vez soplan otros vientos para casi las mismas velas. Por estos lares, poca difusión de los grandes diarios se le ha dado puesto  que prefieren anclarse sen la queja, esta vez la Regata Velas Sudamérica 2014 cuenta con toda la indiferencia de estos, sobre todo los de Buenos Aires: desde que el Papa es argentino Dios está en todas partes pero tiene su sede en esta ciudad y si por algún motivo la Capital es excluida, es como si no ocurriera.

Con puerto en Mar del Plata, centro de vacaciones para gente de todo el país y hasta vecinos de mapa, el viaje hasta allá puede agotar el bolsillo en unos días, la Perla del Atlántico esta diseñada como una máquina tragamonedas despiadada; no obstante con presupuestos para cada bolsillo miles de personas aprovecharon el fin del equinocio de verano, un fin de semana largo y en manada (más una) se dieron cita para disfrutar del combo playa, comer mariscos y ver barcos con espectáculos gratis incluídos.
Esta vez se extrañan algunos de los barcos de la ocasión anterior, como el Juan Sebastian Elcano de España, el Sagres de Portugal, o el Caballero de los mares mexicano, el resto de los navios sudamericanos estuvieron firmes como palo macho en medio de la tormenta, se agregó un velero antártico y una sola embarcación civil, que dicho sea de paso, como moderna pirata la aborde previo aviso de 'dama va'.

Algunas cuestiones ajenas a la navegación y evento, tendieron  trampas:  la citada  dejadez de los medios, la mala pagina web oficial nacional o internacional con imágenes, videos de difusión; pasando lisa y llanamente a la politica. Lejos de  darles apoyo a los que están lejos de su casa en tiempos de convulsiones, el navio venezolano Simon Bolivar era  blanco del rechazo al gobierno de su pais convirtiendolo en el menos visitado, aunque su gente recibían amablemente hasta en la cocina (si, no he cambiado mucho) y hasta descongelarse con un café. 

B.E. Simón Bolivar saliendo del puerto.
El helado viento nocturno  que pon{ia en serios aprietos al fin del verano no pareció disuadir mucho a la gente que se arremolinaba en torno a la ARA Libertad y la Esmeralda (Chile) las dos favoritas: esta última ademas por su tamaño y rareza sumaba otro motivo de mas baja ley. Hasta dignas jubiladas tiraban por la borda su pudor de barrio y morían por los marineros trasandinos; con tal de embarcar -días o un ratito- hacían llegar desde  tiernas ofertas maternales hasta propuestas mas hot que vaya una a imaginar en señoras que eran la imagen de la dulce abuelita.

Las unidades misilísticas abiertas al publico sirvieron para que la escriba se sentara en el puente de mando de una de ellas -me esta gustando esto de sentarme allí- y conocer distintos tipos de armamento moderno para sembrar el espanto del cual nadie se asustaba. Vistos de cerca y sin usar la imaginación no parecen intimidar mucho: con el frio y la lluvia -invitados indeseables que se colaron el ultimo dia, arruinando la fiesta despedida- un torpedo capaz de abrir un crater en su objetivo, terminó oficiando de perchero mientras me quitaba saco, sueter y me ponía mas abrigo debajo de estos al comentario de "y ... algún uso hay que darle". Vaya lujo con lo que cuesta, darle tal uso pero  a cambio me tocó enseñarle  a la tripulación a hacer humor negro.

B.E.Guayas (Ecuador) saliendo del puerto, listo para largar velas.
Otros vientos corren por el mundo: crisis, fantasmas, miedos reales e imaginarios, revueltas, protestas, y hasta la muerte se hicieron de alguna forma presente, contrastando con el buen clima de los anfitriones que permitían a los mas osados algunas trapacerías. Para los que conocen el paño no se sorprenderán de verme usar una vela trinquete como hamaca paraguaya, o que me diera mi gusto de trepar a un palo. A fin de cuentas el bauprés es uno de ellos y allí  estoy parada como un gaviero, sentada en otro, avisando al barco civil que iba al abordaje -si sabes pasar, bienvenida. Me la dieron, claro que se pasar de un barco abarloado a otro- visitar interiores como las cocinas o puentes de mando. Y llegado el momento de la partida, ubicados sobre las barrancas, los muelles que protegen de las olas, se llevaron la despedida  de la   gente común además de los honores, pescadores de caña y embarcados en unidades del tamaño de una cascara de nuez, y hasta el 'Trencito de la Alegría'. Las mismas velas hermanas navegan juntas y se merecen en los próximos puertos, toda la promoción y buena recepción de quienes dejan a sus familias por tanto tiempo para adiestrarse en su profesión (los brasileros se perdían de ver el mundial en su propia casa pero estaban seguros de ganarlo como para compensar), estrechar lazos entre países, conocer gente (tienen el ojo entrenado para lo que es levante y para lo que es interés genuino, aviso para avivar a las chicas), y como decía John que no sera latino pero sabia que quería: darle una oportunidad a la paz entre nosotros, en nuestros paises y el resto del mundo. Sé que no será el uso óptimo, pero quiero que el torpedo siga sin abrir un crater sobre otras  personas, de modo que  hasta la próxima vez que pueda ver el buque que lo porta, por favor, cuiden bien de mi perchero.