viernes, 17 de febrero de 2012

Para descansar los ojos: VIEDMA Y CARMEN DE PATAGONES.

Asi descansan el ojo, despues de tragarse la historia de nuestra triunfal entrada en el Rio Negro, no viene mal un paseo por la zona, llamada ahora 'La Comarca' de modo que ahi vamos.



Viedma -a la derecha- y Carmen de Patagones, separadas por el Rio Negro. En primer plano el 'Puente Nuevo' (arquitectura cero...) Ni se adivina el otro puente. Perdida en el campo desertico se encuentra la vieja estacion de FFCC de Viedma y mas adentro aun,la Colonia Penal. Del lado de Patagones -izquierda- se ven los embarcaderos, el de Viedma que nunca fue muy lindo ni se ve, ni se huele. El rio Negro sigue un cause sinuoso para desembocar al mar km. mas adelante, es angosto y cuando no desemboca por la marea de pone bravo.


El embarcadero de Viedma. No es el mas bonito, y el moderno catamaran. Despues que partimos de Viedma, el antiguo fue abandonado por años, hasta que se renovaron los servicios. Si algo bueno tenia el viejo, era esa chapa hierro dura y pesada y mas onda tipo lancha del Tigre; con este la historia la hubiera contado con un medium desde el Mas Alla....


La costa del Rio Negro desde Viedma en el amanecer.




La fauna de las islas que se suceden en el curso del Rio, posan para la foto. El recorrido hasta la desembocadura en el mar es algo que vale la pena hacer.






El faro en funciones mas antiguo del pais, esta en La Boca del Rio Negro. Esta alli desde el 1700 si bien ahora esta automatizado. Ver el destello de el entre la tormenta es una promesa, pero cuidado con acercarte mucho por verlo que podes quedar varado en el banco de arena que arrastra el rio. El Canal de acceso a este es realmente angosto y como si fuera poco tenemos la amplitud de mareas que no es poca cosa, el mar avanza o retrocede entre 300 y 400 mts. en distancia.


La costa Patagonica, rica en acantilados de distinta altura, este tiene como minimo sus buenos 200 mts. de altura o mas. Tambien son ricos en fauna, y una experiencia bajar por ellos hasta la playa. Mas experiencia es subirlo despues de haber disfrutado de las heladas olas, y con todos los bartulos del dia de camping, subir la cuesta....



Y como guinda de postre, les dejo un video muy cortito que filme del viaje en tren, cuando iba, a pleno dia, en parte donde las vias estan  bien.

viernes, 3 de febrero de 2012

El frio ojo de la luna: y final, para que dure dos semanas!

- Hermosa la luna, no habia notado como se mueve, pero ahora veo que esta en el borde de la ventanilla- dijo el musico. Si, amenazaba escaparse del marco  no ciertamente de museo de la ventanilla para seguir su solitario paseo por los prados del cielo, un galeón en un mar de tenues nubes, habia que mirar hacia arriba para ver su faz palida, habia perdido los tonos calidos de cuando recien se levanta de su lecho de sembradios y se habia maquillado nuevamente en tonos plata. Reina absoluta en el cielo, rodeada de su corte de estrellas.
-¿Se ve linda en un barco?- pregunto el nene. Le dije que si, pero la verdad, nunca la vi desde el mar o desde el rio, ni siquiera a bordo de una canoa.

Debimos ser los candidatos a naufragos o ahogados mas mal hablados de la historia, porque con cada ola que nos pasaba por encima, lo que nos salia decir era alguna palabrota, con la fuerza que tienen. Aunque no me hubiera venido mal una frase mas espiritual o la guia de la Luna, una estrella, con el cielo  oscuro como la noche ver aunque fuera a traves de las nubes sentir  su reflejo, solo tenia el 'vas bien' del suboficial pescador y olas, espumas por todas partes y cuando ya pensaba que me habia pasado de largo, que iba rumbo a las Bermudas en medio de una tormenta, junto con el ruido de algunos metales que se rompian de la cubierta superior donde se tomaba sol y se pescaba, aparecio tenue como esperanza de pobre, la linea de la costa. Justo la parte que no necesitaba, alli las olas rompian contra el acantilado; habia una playa que nos gustaba por su bajada agreste  y por una roca inmensa, un pedazo del farallon que quedo en pie, a  casi 20 metros de lo que habia formado parte y se estaba rajando en dos partes. De A a B, en diagonal, ya faltaba poco, habia que corregir un poco el angulo porque las olas y el viento me dieron una nocion de abatimiento y deriva desviandome de curso, movinos la rueda de hierro que pesaba como un mundo; para no haberse inventado la cirugia refractiva todavia, no estuvo tan mal el calculo a ojo y sin entender de grados,latitud y longitud  vimos con alivio  al faro mas antiguo en servico del pais: una  luz que daba gusto ver como promesa de salvacion, el destello que tanta oscuridad lo reducia al brillo de la luz de una cerilla. Tocaba esquivar el banco de arena si bien no teniamos problemas de calado, dar una vuelta como quien dobla la esquina para embocar el rio. Luego me entere que la gente del poblado se sorprendio que entre el estruendo de las olas que rompian con furia, los rayos y la lluvia, apareciera como si nada la blanca silueta -su color de entonces- del catamaran  a los saltos, tumbos y saliendo de un abrazo de agua cada tanto, mas adentro de las olas que afuera. Mas de uno se pregunto que  haciamos en medio de ese pandemonium, como nos habiamos metido en ese berenjenal y lo mejor, se pegaron a las ventanas para ver como ibamos a salir del brete y no era cosa de dejarlos con el gusto de un buen espectaculo.
Con la pleamar mas la tormenta el rio estaba alto, no podia desembocar, en la boca luchaban dos fuerzas de la naturaleza en sentido contrario, y justo en el medio nos ibamos a meter. Segun mi tio las olas de cola son odiadas: yo las amaria. El rio en su tozudez por desembocar nos dio una clase de deriva, abatimiento y "aqui no entras", empujandonos de nuevo al mar, la correntada nos empujaba hacia afuera y la siguiente ola nos daba un trastazo y nos empujaba un poco que luego el rio repelia.
- Anda hacia la costa, olvidate del canal con lo alto que esta- fue el consejo del experto, que razon tenia, no habia que preocuparse por embocar el estrecho canal navegable o los bancos de arena, habia agua de sobra.
Le pedi mas al motor, pero en diagonal la correntada empujaba mejor hacia mar afuera y nos golpeo  una ola de costado como esas no recomiendo a nadie. ¿Cual es la posicion mas favorable? ¿Que hubiera pensado mi tio? Lo mas favorable es que el rio no nos empuje mar afuera tan facilmente y que una ola no nos golpee de costado, una como esa que viene ahi y que nos dio un golpe como puñetazo. Gire, giramos la rueda con una audacia temeraria y el barcucho ya fuera que respondiera al mando o acomodado por dos olas que lo abofetearon, se puso en linea recta frente al rio. La opcion mas favorable no siempre es la mas comoda, un buen momento para descubrir esto, lo que mas te conviene lo maldices hasta en sanscrito y aun asi es eso o pasarlas peor. No se cuanto tiempo estuvimos en el tira y afloje de dos fuerzas que nos querian echar cada una a la otra, fue un momento eterno, interminable, vapuleados y rechazados por los elementos. Exigi mas al pobre motor, y con el golpe de todas las olas de cola que nos dieron una azotaina feroz, entramos al rio en liena recta que nos recibia con su peor cara,  alto, soberbio y con una resitencia digna de mejor causa o con quien meterse. Cada ola de cola levantaba la proa ñata y vencia algo de la  resistencia del rio, nos montaba sobre su testarudez de echarnos aunque tambien lo sentia la estructura, podia mandarnos al demonio; el rio empujaba hacia afuera y otra ola nos hacia cabecear y nos metia unos metros en el cauce, cada metro ganado era una batalla; solo escuchaba el estrepito de las olas que pegaban en la cola, el ruido de metales que entrechocaban y veia la proa saltar, ganarle un poco a la corriente traidora. .Lo unico a favor era que no tenia que preocuparme por el canal o el calado, estabamos acalambrados hasta los dientes cuando caimos en la cuenta que mal o bien habiamos logrado entrar, el motor casi exanime apenas si nos movia contracorriente; entre las islas crei que volveriamos al mar de nuevo. Fue otra eternidad hasta que llegamos al muelle donde al parecer nadie nos esperaba, y por primera  vez me dispuse a atracar recordando que si la proa se pasa de donde has calculado ir... no digo que fue un atraque perfecto, pero no estuvo mal considerando las circunstancias. Nadie esperandonos: O nos hacian cantando con las sirenas o con rumbo al Caribe, asi que el practico improvisado tuvo que ir a encargarse del amarre. Mi viejo esaba ahi, firme a mi lado, empapados y los dos con los nudillos blancos.
Una vez que amarraron el catamaran acorde a las circunstancias, hubo que esperar que llamaran por telefono al camion para el producto de la pezca, lavarse los mareados y deshacerse de las pruebas, despertar al ebrio, pero el baño seguia clausurado.
Para cuando se termino con toda la descarga, se bajaron todos, estaba no solo empapada, sino helada; el precio fue una nada: un resfrio de esos quebrantahuesos que me mantuvo confinada en mis aposentos -una parte de la casa antigua con antesala, dormitorio, calefactor electrico propio y baño privado propio donde juraban de noche se escuchaban fantasmas dado que la edificacion era parte original de la vieja carcel cuyas ruinas podian verse por la ventana. Aun asi los fantasmas conmigo faltaron a la cita y estuve casi 10 dias durmiendome con el unico canal de TV en una epoca sin TVcable, leyendo, estornudando y con la nariz que chorreaba tanto como habia llovido.
Volvi a salir a navegar mientras fue temporada y posible dos o tres veces mas, luego  aprobaria los examenes en la universidad y me mudaria a Neuquen a estudiar, dejando el timon por largo tiempo. Curiosamente, no me recibi en la carrera que me inscribi, ni la que cursaria luego ya definitivamente en Buenos Aires. Me recibiria si, muy joven, y creo sigo ostentando el record de ser quien se recibio con menos años -21 estrenando mayoria de edad de la epoca- y con el mayor promedio de mi grupo en otra carrera. Luego rendi unos pocos examenes mas y obtuve otro titulo, que llegado el caso me habilitaria a tomar el timon nuevamente; en caso de emergencia la ley me autorizaba a asumir nada mas ni nada menos que como Capitan de buque mercante.


Mire la luna que dueña y señora de su derrotero, siempre el mismo, se ubicaba casi sobre el techo del tren, las hojas de un arbol me hicieron cosquillas y me dejaron alguna semilla en el pelo.Si, claro que es hermosa, se ve bella, ha cautivado generaciones, le han cantado los locos y los poetas, le han aullado los lobos, la he admirado, han gastado fortunas en ir a verla en persona. 
Los durmientes gimieron bajo el peso del tren y este culebreo, un simil de un verdadero cabeceo, mire las señales. Todas en  amarillo. Precaucion. No va ningun tren adelante aunque nos acerquemos a los suburbios que nos daran la bienvenida a la ciudad, las vias en mal estado remedan para muchos, que viajan en un barco. El niño se reie con cada salto y cada oscilacion, el silbato agudo de la maquina en medio de la noche horadando el silencio de los campos como gota de agua sobre la piedra, la tenue luz interior fruto del desinteres, que dejan entrever el ojo de buey del ultimo vagon por donde atrapadas en su circulo se ve brillar, aun en su deterioro, la doble hilera de los railes. Bisnieta de constructores de vias, me pregunte por enesima vez que pensarian los que dejaron su vida aqui construyendo, de ver como esos hilos de plata que la luna arranca brillo que parecen alambres retorcidos y hace  para muchos viajar en un tren les simula viajar por el mar.
Quizas les doliera tanto como a mi, como duele todo, como fugarse furtivamente en el primer tren que se me puso a mano en el loco y tonto afan de olvidar la tormenta que estallaba sobre mi cabeza, Si, en el tiempo transcurrido capearia tormentas de distinta clase, pero ahora tenia olas por todas partes, y estaba sola al timon de mi vida y de poco me sirve el diploma que legalmente en casos de fuerza mayor me da rango y autoridad de Capitan de buque, aunque le hubiera escrito al dorso del diploma habilitante 'Con experiencia en tormentas', cuando hay tormentas en el alma que ni el mismisimo Lord Nelson como lo dejado mas que demostrado en la practica, lograria capear.
De la primera, al menos los pobladores de La Boca del Rio Negro, algunos años despues, seguian recordando " el dia que una tormenta no dejaba entrar el catamaran al rio..."

Ilustraciones: Costa patagonica, Google Maps, quizas se trate de Playa Bonita, asi llamada en la epoca, donde el acantilado se desgrana con el oleaje como se ve en la foto.
Acantilados de la costa patagonica.
Detalle de un eclipse lunar.


viernes, 27 de enero de 2012

El frio ojo de la Luna * Reloaded (Parte III)



Le  tome 3 o mas fotos a la familia, menos mal que el flash compensaba la falta de iluminacion del vagon, mientras le dedicacaba una sentida maldicion a la gente -publica y privada- que no le conviene que este pais tenga trenes en  buen estado.
Buena gente la familia, el trabajador y musico, con su esposa e hijo, volvian de visitar a un pariente que cumple condena en un penal... otra semajanza con el ayer.
Despues miramos la Luna por un rato, como se movia en el cielo, como si un tramoyista oculto la fuera llevando lentamente en su paseo, su solitario derrotero por la cupula del cielo, y la fomacion volvio a saltar y bambolearse. 
Me pare y me pegue a la apertura superior de la ventanilla viendo la cabeza de la locomotora cabecear, el vagon anterior a los saltos e inclinandose; el viento frio que levantaba su irregular culebreo parecia querer barrer los recuerdos del ayer mas lejano y del ayer en una sala de hospital mas fria que la luz de la luna. El niño me pregunto si parecia un barco. "No". ¿Anduviste en barco? "Si. "¿se mueven mucho?0 "Depende."
Depende de la tormenta. Despues del rayo, una cortina de agua, fina pero tenaz empezo a caer como si el cielo se deshiciera en gotas de agua, y no se veia mucho adelante, podia darme con la muralla de la costa de aparecer porque con esa visibilidad yo o cualquier mortal la veria cuando estuviera a un palmo. Mas sano y seguro ir en diagonal, lo dificil era seguir una linea recta en diagonal sin ver un pomo a la vela, y con olas que aumentaban de tamaño al igual que las gotas de la lluvia. El cielo se deshacia en gotas de litro y medio cada una que retumbaban contra el metal como un tambor de comitre.. Entraba agua y estabamos empapados, nos moviamos en un mundo de agua. Agua arriba y agua por debajo, un nuevo grito desde el baño de "busca la costa". Como que vuelvan a abir la puerta del baño para eso, me van a oir: ya tenia el timbre de voz definitivo y audible hasta por Hellen Keller. Mire a mi padre que se aseguraba que resguardaran bien el producto de la pesca, abundante, y que todos estuvieran bien sentaditos y con los chalecos naranja a mano. Uno de los marineros dormia a pata suelta, el baño seguia ocupado.
Otros relampagos surcaron el cielo, uno cerca para mi gusto o mas bien mi disgusto, pero los entendidos en pezca, tormenta, mar y rio, dijeron que no, que no era nada. ¿Nada? La siguiente ola no la cortamos, nos barrio, nos  limpio por las dudas pues nos paso por encima, y las siguientes continuaron dejando el exterior al menos bien limpito, y como si fuera poco los pescadores empezaron a pelearse por el baño, y alla fue mi viejo a organizar una alternativa para los mareados. El anunciador de tormenta envio a su hijo abajo, no habia mucho lugar en la pequeña cabina para tantas personas, y mi padre reaparecio como si sacudirse como pandero de gitana fuera lo mas natural para el.

- El nene se marea en auto o colectivo- dijo la madre. Le recomende que consultara un especialista en oidos, por las dudas.- si, es raro, en tren no, a pesar de los saltos y que parece un barco.
- Un barco se mueve mucho mas, pero por las dudas no es recomendable hacer la prueba, salvo la lancha del Tigre.
- Si, es lo unico para navegar que hay por aca- dijo ella- o ilusionarse que esto es un barco....

Con una estructura parecida, el catamaran no estaba hecho para la tormenta de la que huia. Chato, plano,  lleno de vidrios, proa ñata, cabeceaba de lo lindo con cada ola, aun con las que nos pasaban casi por encima, cuando vi una que superaba mi altura pense que se convertiria en submarino.Ni rastros de la costa, ni tampoco sabia leer cartas marinas, sabia que tenia que ir de A a B y que veia el cielo deshaciendose ante el vidrio.. Mas olas de altura, el mar estaba pasando de 'grueso' a 'horrible'. Creo que por unos minutos fuimos un submarino porque una serie de olas pasaron cubriendo todos los ventanales de su finalidad turistica, y lo que mas me llamo la atencion fue el color del agua por dentro: vaya pensamiento que se me ocurrio, cualquier cosa menos que nos estabamos hundiendonos, y de hacerlo al menos lo hacia admirando el color del otro mundo. Un 'cuidado' y tres pares de manos aferrando el timon  me hicieron dejar de pensar en interiores acuaticos, porque una ola nos dio de costado -malo, definitivamente- parecio una eternidad lo que demoro   en enderezarse y con las siguientes que venian ya en todas direcciones, no solo cabeceaba sino que tambien rolaba. Mi viejo se quedo a mi lado, alli arriba, entraba agua por todos lados, rogaba que sacaran del baño al responsable, pero la nomina de descompuestos se habia incrementado.Genial..No me pregunten por la radio, porque ademas de ni idea de posicion, no funcionaba. De un dia de cielo de cuadro, ahora era un manto como lana gris oscuro,negro en partes, por momentos parecia una noche cerrada y rogue por una estrella, o que la luna me dieran una indicacion. Sabia que los arabes se guiaban en sus naviegaciones con dos simples tablillas, pero para eso se necesita un astro, un punto de referencia, y no lo habia: un cielo empapelado de oscuro, y curiosamente, el agua verdosa, verdinegra, mas clara, cada vez que una ola nos tapaba. Mi viejo se aferro al timon, una rueda de hierro, al ver lo que venia de costado, y mis nudillos quedaron azules al ver lo que tenia al frente y el entendido dijo un 'ah, la mierda'.


Ilustraciones: Luna sobre Carmen de Patagones vista desde Viedma. Ambas ciudades estan separadas por el Rio Negro, creditos en la imagen.
Tormenta en el mar avanzando tierra adentro. Foto cortesia del blog "susymon.blogspot.com" de una tormenta desatada en segundos en La Boca del Rio Negro. Cuando dije que las nubes se vestian de luto, es que toman este lindo color, como si vinieran directamente de Mordor...
Rayos en el mar. Mar adentro se ven menos artisticos y mas mortales.

sábado, 21 de enero de 2012

El ojo frio de la Luna (II)

Alguien disparo una camara fotografica para sacar una foto al paisaje iluminado por la luna: campos sembrados, alguna casa que parecia resplandecer con sus luces electricas entre los arboles, grupos de arboles, mas campo y sembrados, aprovechando que el tren barquineaba de lo lindo. De pie y asomada a la ventanilla el viento que levantaba aquella lombriz de metal plateado me azotaba la cara; con mi cabeza mitad afuera veia la oscilacion del vagon anterior, unos pocos grados y seguro menos que 2,5 pero junto con los saltos, se amplificaba. Si llega a 3 grados, vamos a terminar todos en el campo con un lindo descarrilamiento con la via asi mordida, porque a muchos sectores no les conviene que el tren sea un transporte masivo, rapido y economico. Alguien menciono algo de una locomotora rota y pasajeros que pasaron la noche en los railes. Dos coma 3, fue esta inclinacion, calcule. Y dale que parece un barco, se nota que jamas pisaste un barco, ni los botecitos del Rosedal. Otro flash de la camara que remedo un relampago...

- ¿Que vas a hacer?- era una pregunta como para sentar al patron asi fuera en un balde a hacerse cargo, los ojos castaños de mi viejo fijos en el horizonte donde la costa ni se adivinaba ni olia porque esta vez habiamos salido a esas distancias temerarias, lo que fuera hacia mi padre para abaratar costos para la alimentacion de los que estaban a su cargo en una institucion penal: una buena pezca salia casi gratis, era nutritiva y lograba mantener en equilibrio las cuentas con los centavos que giraba el Gobierno Nacional de los años de plomo,  asi siguiendo peces nos habiamos lanzado a esas distancias y para cantar bingo habia llegado la pleamar y estabamos aun mas lejos, al otro lado mio dos pares de ojos azules, padre e hijo que entendian de tormentas me miraron. La puerta del baño se abrio un instante para recomendar pegarse a la costa y una rafaga de viento que no tenia nada de suave o la urgencia, la cerro.Yo no era mi tio, pero de algun lado atavico intui que pegarme a la costa en partes donde el mar rompia directamente sobre el farallon no era lo mas seguro y sin mucha seguridad dije que iba en diagonal a La Boca, pueblo y boca del  Rio Negro.. Los ojos azules asintieron, mientras con todo gusto les ofreci el gobierno de esa lata de sardinas que habia salido con buen tiempo tan mar afuera y me recordaron que quien calculaba velocidades, distancias y tenia buen pulso, era yo; tacita invitacion a capear tormenta. Mi viejo me puso una mano en el hombro, no tenia nada de sajon y su relacion con el agua se limitaba a nadar, aunque si nos ateniamos a rango le tocaba a el hacerse cargo, sin embargo todos estaban ya acostumbrados a verme a mi  en la cabina, era una mera formalidad que el patron atracara y desatracara, pero una cosa era con buen tiempo y otra esta. Algun oficial levanto la voz como protestando y un marinero que preferia estar mas beodo aun -si fuera posible con la poca provision de alcohol que llevamos, ratifico que de todos, incluso el, la que tenia mejor ojo y calculo venia a ser... yo. Las olas que nos movian se habian hecho mas grandes: fondo chato y proa recta, ñata; lo peor para cortar olas y capear tormenta, condimentado con un monton de ventanas de vidrio para sus fines turisticos, una terraza para tomar sol y un motor hecho para rascar la espalda a las ondinas del rio, rememore. Senti dos golpecitos en el hombro uno de mi padre y otro de quien aviso de la tormenta y en ese momento un relampago, un puñal de electricidad centelleante corto el cielo, el aire en pedazos y fue el anunciador oficial que lo bueno de la tormenta iba a comenzar.

Senti un roce en el hombro y sin dejar de disfrutar del viento frio que levantaba el tren en su carrera ahora que habia dejado de mecerse, me trajo al presente: la familia que decia que parecia un viaje en barco querian saber si les podia tomar una foto...


sábado, 14 de enero de 2012

El frio ojo de la Luna. (I)

Frio, brillante, se asomo entre las nubes a echar un vistazo a ver que pasaba. Tan hermosa, vestida de saten centelleante y con un velo de gasa, tan señora en su casa, el cielo. Aun parecia una moneda con el borde mellado por el uso, pues no estaba en la cuspide del plenilunio.La veria asi redonda,completa, hermosa, distante, como un farol gigante suspendida en el cielo por algun gigante, iluminando los campos, los arboles, el ganado al punto que parecian iluminados artificialmente mientras el tren corria cuando podia. No mucho, no mas de 90 km/hora; en materia de distancias, angulos y velocidades, vine con un calbire incorporado; cuando el estado deplorable de las vias no lo hacia posible, bajaba la velocidad y el vagon oscilaba hacia un lado y hacia otro, la iluminacion interior se limitaba a un plafon en cada extremo del largo vagon dejandolo en penumbras, creando un clima para conjurar fantasmas o recuerdos, dejandole a la Luna el papel estelar en la iluminacion en el cual se lucia con maestria.
Alguien comento que parecia un barco; nunca viajo en barco conclui, no sabe lo que es cuando el barco entra a rolar, o que te pegue una ola de cola, y mi mente volo lejos de alli, cuando en un viejo catamaran de rio salia a mar abierto en faenas de pezca junto con mis padres o con mi padre, dependiendo del lugar, y despues de suculenta comida que dajaba a todos somnolientos o directamente descompuestos; tomaba el timon en mis manos emprendiendo el regreso y hasta entraba al rio del que habiamos salido y porque no, atracar.... ya se sabe que como reza el dicho 'habiendo coraje no falta a quien matar'.

Era un dia tan placido que daba gusto, el mar parecia una piscina, y yo que ya en plena adolescencia sabia que mis encantos estaban por llegar y venian con retraso, si queria llamar la atencion del chico que me gustaba, mas me  valia me armara de otros metodos. Como el saber, por ejemplo, hoy tan mal mirado. Su padre era el entendido en pesca y era una copia del hijo 20 años mas adelante, tenia olfato de lobo marino para ubicar bancos de peces y podia pescar tantos con caña como otros con red; el hijo en cambio parecia mas ecologista y no tenia su impetu depredador, compartia conmigo el amor por los animales,  y le gustaba la navegacion. Lleno de comida, el patron del catamaran que salia a mar abierto, a veces a distancias temerarias para el tipo de embarcacion  de la primera noto que tenia buen calculo y pulso, me enseño el ABC de tener 'la rueda' en mis manos. Le tome la mano al timon rapido, supongo que el joven  quizas recuerde que tenia buen ojo y pulso, por lo menos.
Con un mar de aceite, un cielo limpido, nadie se tomo en serio la advertencia del padre del muchacho de mis desvelos, que venia tormenta, el patron del catamaran se habia comido hasta un pez crudo y estaba destruido junto con los dos marineros, mientras por primera vez oi el ruido de una tormenta en alta mar. Parecia venir de abajo, primero un arrullo como invintandote a dormir, luego un runrun que tenia algo de amenazador y despues como si los demonios estuvieran celebrando un aquelarre a distancia (para abajo y un poco lejos por suerte), y una nubecillas lejanas en el horizonte se vestian de oscuro. Venia brava, dijo el hombre que de mar sabia. Nos vamos ya, dijo mi padre, que si bien la experiencia era de un subalterno, respetaba el saber.
- Ancla! -grite con una voz como para espantar los peces de todos los buques factoria que operaban en el Atlantico.- de haber dicho leven ancla, todavia hoy me estarian preguntado que queria y mi padre reafirmo el pedido, al fin y al cabo yo contaba solo un puñado de años, menos de 20, arañando los 17  y gracias. Es una lastima que desde el baño no puedan recogerse si alguien se siente mal, porque cuando mire hacia la popa del catamaran las nubes venian a todo trapo y se vestian de luto. Advirtieron que venia rapido y mucho. Mi padre volvio a instar a que se apuraran con la bendita ancla mientras debajo del casco cantaban una zarabanda y ya nos meciamos sin violencia pero sin suavidad. Menos mal que no vino la banda que solia venir en estos viajes: oficiales, sus esposas, sus hijos y porque no, mi madre. Si viene como la pintan mejor que este en tierra con mis hermanos.
- Tenemos maquina- informe con el mismo tono que contaba sus historias mi tio el marino... solo que yo no era mi tio.
No era epoca de GPS y satelite, a veces ni la radio funcionaba, mire de nuevo atras y las nubes las tenia casi a popa, y con una mirada mi padre me dio bandera verde. Arranque lentamente, una jactancia casi sobradora a la tormenta pero habia que cuidar el motor  y di una vuelta en redondo para ganar velocidad, haciendo que la maquina se luciera poniendo proa al Rio Negro.

Ilustracion: Luna llena, Alyx Faderland, 
Gowland, Pcia. de Buenos Aires. Fotografia en movimiento.

domingo, 1 de enero de 2012

Para recibir el 2012.

Si, ya se, estan con resaca. O se van de vacaciones. O tienen fiaca..... Cero ganas de leer. ¡Pues no es delito que yo sepa, aun! Pues ojos para ver fotos, tienen, vuelvan cuando quieran y disfruten. En primer lugar la Casa de Gobierno o Casa Rosada, iluminada por leds y el mapping a pleno.


Tres instituciones hacen esquina: La Casa de Gobierno, el Banco de la Nacion Argentina y la Camara Argentina de Comercio. Alli me recibi yo, tiempo ha...


Y ahora de la noche iluminada, al pleno sol y la naturaleza, artificial la primera. detalle del Invernadero Principal del Jardin Botanico, Palermo, Buenos Aires.


¿Soy lindo, no? Soy un bebe golondrina, los ojos en el mundo de esta sra. que me fotografia y mis papas aceptan. Recien estoy aprendiendo a volar.

La foto la saco un Gendarme a quien los padres no aceptaron tan cerca de sus hijos como a mi. A riesgo de quedar agujereado a picotazos, sin saber que pajaro lo atacaba ni como manejar el zoom, aqui me tienen en medio de la familia: yo con los tres bebes (a uno solo se le ve la cola) que hasta se dejaron acariciar el plumaje. Doy fe que aprenden rapido a volar.

sábado, 10 de diciembre de 2011

El frio ojo de la luna.

Tengo varias fotos de ella, el dia que me entere, y dos dias despues. El primer dia, el dia que si bien se sabia, me entere de la urgencia y la rapidez con que se procedio.
Dos dias despues, en su apogeo mientras su presencia estelar en el ancho prado del cielo conjuraba recuerdos.
Se vienen dias de fiesta, dias que hay que saludar si o si a la gente amiga, conocida o porque estan en la agenda, de prisas y sin pausas poco propicios para la lectura, aunque lo corte en dos partes.
Dos partes que parecen tan disimiles y sin embargo se me antojan tan parecidas...