
Sólo sé de la alegría que me dío encontrarte, porque allí estabas. Quien sabe cuantos años llevabas esperando , esperando que cediera el racismo, la discriminación. Casi pude sentir como a través de lo único que nos separa, el tiempo, por fin nos habíamos encontrado, y que sin intermediarios nos presentabamos. Sólo había que buscarte.
Gracias, por haberme elegido para rescatarte del olvido.