martes, 13 de mayo de 2014

Del apabullante silencio.



Hay momentos en que no todos los dedos tienen tiempo para escribir, las ideas fluyen en tropel, y uno las sigue a las carreras, cansada y feliz de que sean tantas para darles vida.


Por el contrario, junto con el otoño, el frio, y el otoño que se han instalado por aquí, parecieran que las palabras tambióen hubieran buscado refugio en alguna recondita cavidad del cerebro, huido a manos de alguien mas exitoso o todas juntas se han ido dejando en su lugar un pesado silencio. Pesado suena a pesar, pena, pero la verdad es que hasta esta palabra ha escapado, dejando nada. 

En algún lugar habita la esperanza de su regreso...

3 comentarios:

Sergio dijo...

Descansa, quizá el frío te absorbe muchas energías y requieres de descanso, ya fluirá el pensamiento y las ideas, con la misma intensidad que siempre, ya verás, que es sólo eso.

Un abrazo

Pamela dijo...

Deja que el tiempo haga su trabajo reparador, deja que las palabras vuelen, vayan y vuelvan. Volverán, siempre vuelven.

Gizela dijo...

Estoy segura que espues de un descanso, saldrán de nuevo como burbujas brillantes jajaja!!

Besosssssssss