domingo, 19 de junio de 2011

Cinco: Tener todo, tener nada.

La sangre latia con fuerza, ya sabian a que velocidad salia disparada del corazon, pero no obstante eso, la sentian latir con fuerza en las sienes; como tambien el nudo en el estomago, y el sabor metalico y amargo del miedo saturaba la boca. Tenian todo: habian aprendido mucho, mas de lo que jamas soñaran, pero esta esra la ultima noche segura de sus vidas. Su aprendizaje habia terminado, la confiada, relajada o simplemente tolerada convivencia con otras que las habia fortalecido y mostrado que querian, llegaba a su fin y ahora deberian regresar a sus aldeas, pueblos perdidos en medio de la India rural a llevar lo que tenian. Todo: conocimientos. Tenian el apoyo de aquellos soñadores, pero no por ello el nudo se desceñia de pensar cuanta diferencia puede hacer una sola persona y cuan poco puede importar e influir. 
Tenian nada: en aquellos lugares donde hasta las ratas son mas respetadas que las mujeres, encarnaciones de niños muertos segun la voluntad de una diosa, ante la cual se arrodillaban hombres y mujeres, veian como el cerco de seguridad se retiraba y ahora era su tarea llevar sus conocimientos a la practica.
No fue un camino facil. El rechazo a su casta era algo enraizado profundamente en el entramado social hindu, donde la gente se apartaba de ellas como si vieran venir caminando a la peste en persona, las risas y burlas ante sus palabras y consejos, el menosprecio sin disimulo de las castas superiores y hasta de los hombres de la propia que solo tenian esa superioridad: algo entre las piernas.
Ver para creer, fue el lento y largo camino, cuando sus vecinos vieron que con algunas simples mejoras o cambios, muchos males desaparecian, generalmente en mujeres solas, golpeadas, abandonadas por sus esposos o sus familias, empezaban a probar ellos tambien a ver que sucedia. Alguna diferencia habria entre hervir o no el agua, porque aquellas miserables que se pasaban el dia juntando ramas para hacer un hoyo en el suelo, encender el fuego, hervir el agua, quizas tuvieran un cansancio atavico pero no contraian enfermedades intestinales; o que la hinchazon de encias y dientes flojos desaparecia con algunas frutas o zumo de lima, o el milagro que causaban algunas simples pildoras.
Muchos entre la disyuntiva ancestral entre vida o la muerte, depusieron armas y entregaron su vida que poco valia a las manos de esas mujeres cuando ya nada mas se podia hacer, y sin creerlo vivieron para contar el cuento.
Los partos aun atendidos en el hogar por la negativa tradicional de ir al hospital a realizar un chequeo, en casas de ladrillos asentados sobre boñiga, con la madre sobre un lienzo sobre el piso de tierra, no eran tan mortales si el simple cuchillo de cocina usado para cortar el cordon umbilical se calentaba al rojo vivo en el mismo fuego donde se cocia la comida; sin sospechar que esta esterilizacion y la higiene posterior fueran la causa.
Cuando detectaban problemas, insistian en que las madres debian ir al hospital y practicarse una ecografia; rabiaban cuando al momento del parto se presentaban problemas y debian hacer el viaje a las corridas rogando salvar dos vidas, hasta que sus palabras empezaron a ser tomadas en cuenta.

Lentamente, habian recorrido un larguisimo camino: de paria, no persona, forjadas en las fraguas del Infierno, conocedoras de las trampas de los demonios de la miseria y del dinero, suaves por fuera, duras como el basalto por dentro, habian encontrado un resquicio por donde huir, una mano tendida salvadora y ahora tendian ellas sus manos para salvar a otros.

No abandonaban a las madres luego de dar a luaz, las visitaban, controlaban el desarrollo de los bebes, su peso, su crecimiento, introducian cambios sutiles en la alimentacion, mientras la fundacion llevaba bendiciones extra como un pozo de agua para todos, pero estrategicamente ubicado en el barrio de la casta intocable, donde hasta los supuesto superiores debian ir a buscar su balde de agua, mientras veian una pequeña multitud alrededor de alguna mujer - aquellas que poco tiempo atras nadie valoraba mas que a una rata,  cada dia son esperadas por sus consejos, sus palabras de aliento y porque no, para salvar una vida-con libreta en mano si sabe escribir, y una bolsa con material medico como para controlar la presion  arterial, escuchar como late un corazon, su dotacion de medicamentos y mas aun, sin ocupar espacio en el espacio, sus palabras de aliento que llenaran de esperanza el corazon de las gentes. Materialmente a nuestros ojos, no tiene nada; ante los suyos, ante la imagen que les devuelve el espejo, lo tienen todo.Hasta el respeto de los extraños y de ellas mismas.

19 comentarios:

La Dame Masquée dijo...

Un milagro enorme, impensable para cualquiera de ellas no hace mucho. Y toda una puerta a la esperanza para muchísimas más.

Buenas noches, madame

Bisous

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Vengo volando para agradecerte tus bellas palabras, ESTOY EN EJERCICIOS MAÑANA POR LA TARDE LOS TERMINO, PERO NO ME ACLARO CON EL PORTÁTIL QUE ME HAN REGALADO UFF!! no se como haré las próximas entradas.
te dejo un beso de ternura
sor.Cecilia

Taty Cascada dijo...

Tienen todo, los conocimientos, la luz que da el saber. Se tienen a si mismas, su fuerza, su voluntad, y esas ganas maravillosas de cambiar lo que parece imposible... La madre sor Teresa decía, que lo que realizaba ella era menos que una gota en el océano; pero si la gota falta, el océano carecería de algo...
Ale, no tengo tu correo, escríbeme para darte un par de apreciaciones personales.
Un beso.

Leodegundia dijo...

Que poco se valora a veces la gran lucha que realizan algunas mujeres por salir de la nada y llegar a ser las protectoras de todos los que las rodean.
Te felicito por darnos a conocer con detalle la historia de esta luchadoras.
Buen día

La Gata Coqueta dijo...


S iento por mis amig@s una...

A dmiración
M agistral
I rradiando
S onrisas
T odas ellas
A rmónicamente
D eseadas

Con cálido afecto para ti, al encontrarme paseando por este espacio que acoge las visitas con un abrazo de sentimientos abiertos en la cúspide virtual.

¡¡Sin antes no olvidarme de desearte un inicio de semana fabuloso al menos!!

María del Carmen

Isabel Romana dijo...

Impresionante y emocionante cómo has relatado la aventura vital de estas mujeres, su entrega a la comunidad, la superación de ese desprecio ancestral, el reconocimiento paulatino de su comunidad hacia ellas. Es uno de los textos más hermosos y mejor escritos de los que te he leído, querida alyx. Maravilloso. Un abrazo muy fuerte.

Nacida en África dijo...

Mi querida Alejandra: Me emociona el leer tu escrito al ver la evolución de esas mujeres que como tú dices, tenían menos valor que las ratas.

El sentirse respetadas por sus conocimientos las elevó por encima de muchas otras personas y es que la cultura ensalza y libera de muchas cadenas.

Brisas y besos.

Malena

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Madame, si, ni ellas mismas pensaron que podian hacerlo, pero lo hicieron. llegaron adonde nadie pensaba que podian llegar, a cambiar no el mundo pero si SU mundo, y eso ya es un milagro macho.

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Sor Cecilia, yo tampoco me llevo bien con esas cosas chiquitas que las llevas a todos lados, siempre y cuando no olvides las baterias, sino estas lista.

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Taty, el trabajo de Sor Teresa fue y sera por siempre, un ejemplo de entrega y amor. Cuando no podia hacer nada, se limitaba a decir 'amale con todas tus fuerzas' y realmente sabia de que hablaba.

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Leodegundia, realmente hasta en la pagina oficial del National geographic, a santo de que tanto misterio ya, la nota recibio solo tres visitas...
No es que yo sea la gran literata, ni mucho menos, pero estas historias perdidas en la maraña de malas noticias que insisten en saludarnos todos los dias, deben trascender, aunque sea a los arañazos de alugien que le gusta escribir, no?

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Gatita, espero que esta semana sea brillante, brillante.

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Isabel, como decia, no creo que sea la gran pluma o el gran teclado para ser mas modernos, pero realmente una historia como esta, de seres que no tenian nada pero nada de nada, que ayudadas por un grupo de soñadores llegaron a tener la vida de toda una aldea en sus manos, se ganaron el respeto toreando a demonios viejos como la humanidad, se merecian su trascendencia. Lastima que de mi parte el eco no es mucho mayor que la pagina original, pero todo suma, si al oceano le faltara una gota...

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Malena, la confianza, la amistad, el saber, rescatan y rompen cadenas. Por ello me interese en esta historia, y es que es algo demasiado bueno,demasiado maravilloso como para que yo y algunos pocos mas fanaticos de la señal de TV o la revista lo sepan. Chicas, salud!

La Gata Coqueta dijo...


La vida tiene un trayecto corto, por eso es importante romper las reglas y tomar la iniciativa...

En perdonar y olvidar a los que han dañado, sin guardar rencor, ser sinceros con nosotros mismos y con los demás, reír a mandíbula abierta y nunca, nunca, olvidarse de ser feliz y así vamos forjando un mañana más transparente.

Al menos lo intento, y deseo que seas feliz hoy, el resto de semana y siempre!!

Te aprecia

María del Carmen

María dijo...

Amiga Alejandra:

Algunas personas que no tienen nada son las que, probablemente, más poseen interiormente, y eso es algo muy grande.

Un placer leerte.

Un beso grande.

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Gatita, gracias por tu presencia y tus palabras! Hoy justamente me lego un mail de la amistad... ¡hecho con tus imagenes animadas!¿puedes creerlo?

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Maria, estas mujeres, al principio carecian de todo hasta de respeto por si mismas, ni siquiera eran consideradas personas, y si, sin embargo, terminaron cuidando las vidas de hasta quienes las despreciaban.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Mi querida Alejandra, tengo mala conexión con esa antena que me han puesto Wifi?, no es estable.
Gracias por vuestras amables palabras.
Con ternura
Sor.Cecilia